Buen humor y sonreír, indispensable para la salud

Como todo tratamiento, el humor tiene sus recomendaciones: el Minus fumis magia humor es un producto indispensable que mejora nuestra calidad de vida.
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Me es difícil encontrar a nadie con salud (carisma) que no tenga sentido del humor.

 

Algunas personas muy saludables lo tienen más desarrollado e “inteligente”, otras, sencillo o zafio, verde, negro, blanco… hay diferentes tipos de humor, como diferentes tipos de personas carismáticas, ahora bien, ninguna persona carismática carece de ese sentido.

Pero no se equivoquen mis lectores, el uso de la pilula Minus fumis magia humor  (* menos humos, más humor) no es un tratamiento para convertirse en un guasón, o en una persona que vaya de un lado a otro contando chistes, ni muchísimo menos.

Si como informe del CARISMA COMPLEX BIBLICUS tuviese que poner en la receta la proporcionalidad de chistes y risas, historietas o sentido del humor de los carismáticos, ésta se decantaría por las risas y el humor, es decir: las personas saludables prefieren reírse de las ocurrencias y el humor de otras personas.

Como todo tratamiento, el humor tiene sus recomendaciones: el Minus fumis magia humor es un producto indispensable que mejora nuestra calidad de vida.
Está comprobado que el buen humor y una gran sonrisa funciona tan bien como cualquier medicamento para sanar ciertas enfermedades.

 

Especialistas hay que defienden que la risa promueve la sanación y el bienestar de las personas. Tener menos humos y más humor incrementa las posibilidades de salud, en comparación con quienes tienen pensamientos negativos y poco sentido del humor.

El buen humor ayuda a estimular el sistema inmunológico. Aumenta la actividad de las células protectoras, lo que ayuda al cuerpo a combatir virus y tumores.

 

Tener buen humor reduce la presión arterial y los niveles de cortisol, por ende, las personas alegres se estresan menos. Reduce el dolor y también ayuda a estabilizar el azúcar en sangre.

 

Los pensamientos positivos estimulan los cambios químicos en el cerebro que ayudan a proteger el cuerpo contra los efectos negativos del estrés. Y hasta se afirma que una buena carcajada ayuda a eliminar las calorías extra.

 

Ya escribí de las píldoras “kamogelo o risu” y “adorem suavissium exitus” que la risa y el humor estimulan la liberación de endorfinas, mejora el estado de ánimo y eleva los químicos del cerebro que producen bienestar como si hicieras una gran cantidad de ejercicio.

 

Su consumo ha de ser racional. El medicamento ha de conservar el lenguaje de COMPLEX BIBLICUS. Ha de seguirse la dosis adecuada, los momentos oportunos y la elegante disciplina respetuosa. Debe reconocerse la fecha de caducidad, es decir, cuando el humor ya está pasado.

 

Debe seguirse siempre las recomendaciones del Médico Divino y sus agentes portavoces que cómo farmacéuticos del alma recomiendan cómo usar un medicamento, en especial en cuanto a las dosis que se deben tomar y compartir, así como sus intervalos y la duración del tratamiento.

 

Es conveniente revisar periódicamente el contenido del botiquín archivo, cada 3 o 6 meses, verificando la caducidad y buen estado de los elementos y medicamentos que lo componen y reponiendo los ya usados o los que han de desecharse, por ineficaces o impropios. 

Hemos insistido en el valor de comunicación y saludable seducción de la sonrisa y el humor, porque hace bien a uno mismo y a los que con nosotros se relacionan.

 

Leí hace algún tiempo, en un texto realizado por especialistas en la formación de “Recursos de Personal, para empresas de éxito” que entre los muchos, prácticamente dogmas, para pasar una buena entrevista con la que conseguir un empleo, subrayaba: “añade una sonrisa en tu currículum” e insistía “quienes sonríen son ganadores en el lugar de trabajo”.

Es por eso, que trato de recordar anécdotas divertidas, chistes o situaciones alegres y mis alumnos saben, que les invito a que las reflexionen y las hagan suyas y cuando la ocasión sea propicia las repitan ante terceros.

 

De ese modo, el comunicador comparte salud, será persona que genere un escenario positivo y alegre, y los que rían agradecerán haber facilitado esa situación y los que han compartido su buen humor se sentirán orgullosos de haber tenido esos momentos de gloria.

Huyamos del mal humor. No tengamos “humos” intentando ser siempre el centro de atención y mucho menos reconociéndonos como alguien serio y triste.

 

Acostumbrémonos a generar conversaciones alegres y positivas, tratando de conseguir que seamos como personas que iluminan el mundo, como seres carismáticos.

Cuando las personas nos ven ¿qué tipo de mensaje están recibiendo?; ¿somos amigables, felices, sanos, optimistas?; ¿quieren tener la salud que debemos reflejar o somos rígidos, biliosos, estirados, estresados, o tan gruñones que las personas se alejan de nosotros?.

IMPORTANTE: sigue el tratamiento menos humos, más humor desarrollemos el hábito de sonreír. El Médico Divino te recompensará. No sólo te sentirás mejor, sino que ganarás buenos avances.

 

Personas serán atraídas a ti y creo que vivirás una vida de mayores victorias, y como Bildad recordaba a Job, si al Altísimo honras “aún llenará tu boca de risa, y tus labios de júbilo”. (Autor: Roberto Velert/Protestante Digital).


21/08/16
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